jueves, 25 de noviembre de 2010

Popi no quiere dormir.
Popi no quiere bañarse.
Popi no quiere hacer pis.
Uy, ¡pero qué disparate!

Si come pan, no le gusta.
Si come arroz, le da asco.
Si hay puré con churrasco
le dan ganas de ir al baño.

¡Qué disparate, señores!
Sólo quiere caramelos.
Cuando hay fideos con tuco,
¡se le pegan en el pelo!

Si hay milanesa de carne,
si hay milanesa de pollo,
si hay sandwichito de fiambre,
siempre le pica el coco.

¡Señoras, qué disparate!
Sólo quiere chocolate.
¡Cuando hay guiso de lentejas
se resbala la bandeja!

En un minutito o dos
Popi estará chinchudo.
O tendrá un poco de tos
o jugará a hacerse el mudo.

Y entonces será el final
de este cuento de enojados.
Pero no se pongan mal:
¡nos vamos para otro lado!

domingo, 21 de noviembre de 2010

El día menos pensado
yo voy a ser un gran mago.
Con mi varita de lujo
Quizás les haga un dibujo.

Uno dos tres,
Ya lo agarro por los pies.
Cuatro cinco seis
y ahora... ¡ya no lo ves!

Si saco de la galera
un conejo y una pera,
un currasco, una ensalada
y un pañuelito de seda

y un tomate, una pelota
que está vieja y no rebota,
una salchicha, una tuerca...
¡Por favor! ¡Será un problema!

Popi está muy aburrido.
Se acuesta sobre un ladrillo,
protesta con un quejido
y ahora le pica el ombligo.

¡Damas y caballeros!
Aquí se termina el juego.
Popi y yo los saludamos
y a todos damos la mano.

Con un chau y una sonrisa,
un adiós y mucha prisa,
los dejamos con las ganas
y nos vamos a la cama.