Las estrellas siempre corren.
Corren, corren y caminan
y todo el tiempo parece,
que jugaran escondidas.
¿O será que al viento temen?
¿O le temen a la vida?
¿O es que a las luces del barrio,
las estrellas siempre envidian?
Y dan la vuelta en la noche
y dan la vuelta en el día.
¿Y cuándo se quedarán quietas?
¿Cómo es que no nos miran?